¿Puede un menor de edad practicar alta montaña?
- alienoutdoorsmx
- 7 jul 2025
- 3 Min. de lectura
Montañismo, familia y formación. Tres palabras que pueden convivir, pero no sin una pregunta clave:
¿Es seguro que un menor de edad pueda practicar montañismo de alta montaña?
La respuesta es: sĆ, es posible. Pero debe ser voluntario, progresivo, bien guiado y, sobre todo, responsable. La montaƱa tiene el poder de formar carĆ”cter desde la infancia. Pero ese poder conlleva tambiĆ©n una gran responsabilidad de quienes los acompaƱamos.

š ĀæQuĆ© es alta montaƱa y quĆ© implica?
La alta montaƱaĀ suele considerarse a partir de los 3,500 msnm en adelante, aunque algunos estĆ”ndares la fijan por arriba de los 4,000. A esta altitud, el cuerpo comienza a sentir los efectos del oxĆgeno reducido y las condiciones extremas:
Cambios repentinos de clima
BajĆsimas temperaturas
Riesgo de mal agudo de montaƱa (MAM)
Terreno tƩcnico: nieve, roca, hielo o pendientes exigentes
Practicar montaƱismo en este entorno requiere preparación fĆsica, mental y logĆstica. Y cuando hablamos de menores, ese cuidado debe multiplicarse.
š§š£ ĀæA quĆ© edad puede empezar un menor en la montaƱa?
No hay una edad mĆnima legal, pero sĆ hay recomendaciones mĆ©dicas, psicológicas y tĆ©cnicas. Lo importante no es la edad, sino la madurez emocional, el estado de salud, la motivación y la progresión.
š LĆnea de progresión sugerida por edad
Edad | Tipo de actividad recomendada | Objetivo principal |
4ā7 | Caminatas familiares, bosques, senderos bajos | Juego, conexión con naturaleza |
8ā10 | Treks suaves, montaƱa media (Ajusco, Toluca) | Descubrimiento, confianza, rutina |
11ā13 | Ascensos con campamento (Malinche, Izta baja) | Aclimatación, formación tĆ©cnica |
14+ | Alta montaƱa tĆ©cnica (IztaccĆhuatl, Orizaba) | Proceso completo, liderazgo guiado |
ā ļø Estas edades son aproximadas. Cada menor es diferente. Se debe evaluar caso por caso con profesionales, familia y mĆ©dicos.
ā Casos de Ć©xito... y tambiĆ©n tragedias
Hay historias inspiradoras de menores que han alcanzado cumbres importantes, como el Pico de Orizaba, tras un proceso bien planeado. En 2022, dos niƱos de 9 y 11 aƱos, originarios de EE.UU., hicieron cumbre acompaƱados por su familia y un guĆa profesional, tras semanas de preparación.
Pero también hay tragedias. En 2024, Dayra Iza, una niña de 10 años de Ecuador, falleció tras caer en una grieta del volcÔn Antisana (5,700 msnm), acompañada por su padre. Su historia fue un recordatorio doloroso de lo que puede pasar cuando el riesgo se subestima.
š ĀæQuĆ© riesgos existen en menores?
Mal agudo de montaƱa (MAM): los niƱos lo desarrollan mĆ”s rĆ”pido y pueden no saber identificar los sĆntomas.
Hipotermia o deshidratación: por falta de experiencia en autorregulación.
Presión externa: cuando la motivación viene mÔs de los adultos que del niño o niña.
Falta de comunicación emocional: a veces el menor no sabe cómo decir āno puedoā o āme siento malā.
Por eso es fundamental que todo sea progresivo, acompaƱado y centrado en su bienestar, no en el logro.
š± ĀæY quĆ© beneficios puede tener que un menor pueda practicar Alta MontaƱa?
Cuando se hace bien, el montaƱismo puede ser una de las experiencias mƔs transformadoras en la infancia y adolescencia:
Mejora la salud fĆsica y la resistencia
Fomenta la responsabilidad y el trabajo en equipo
Refuerza la autoestima y la toma de decisiones
Conecta al menor con la naturaleza y su cuidado
EnseƱa humildad, lĆmites y superación
š§ ĀæY quĆ© pasa con el Pico de Orizaba o Iztaccihuatl?
SĆ, un menor puede subirlo. Pero eso no debe ser el inicio, sino el resultado final de un proceso real, largo y bien llevado.
En Alien Outdoors, hemos desarrollado programas familiares personalizados en los que niƱos de 13 o 14 aƱos han logrado cimas como IztaccĆhuatl y Orizaba, pero solo despuĆ©s de:
Hacer 3 o 4 ascensos intermedios
Pasar evaluaciones mƩdicas y tƩcnicas
Tener entrenamiento fĆsico y emocional
Estar siempre acompaƱados por sus padres y guĆas certificados (UIAGM/UIAA)
š Nuestra filosofĆa: primero la persona, despuĆ©s la cumbre
No se trata de demostrar que un menor āpuede hacerloā. Se trata de garantizar que lo viva con alegrĆa, confianza y seguridad. Que aprenda, se inspire y crezca. Y si llega a la cima⦠que lo haga como fruto de un proceso que lo formó para mucho mĆ”s que una foto en la cumbre.
šļø Conclusión
La montaƱa no es solo un reto fĆsico. Es una escuela de vida. Y cuando se comparte con los mĆ”s jóvenes desde el respeto, el juego, la formación y el acompaƱamiento, puede dejar huellas imborrables.
Porque en la montaƱa, lo que estƔ en juego no es solo una cima. Es una vida.



